Vásconez aclara que el trabajo es sostenido y que está enfocado en la prevención de las enfermedades neumocócicas, como meningitis, neumonías, sepsis, entre otras.
La experta sostiene que estas enfermedades representan un serio problema para los sistemas de hospitalización del país, donde “los cuadros de meningitis, por ejemplo, deben de ser atendidos inmediatamente”.
¿En qué situación se hallaba Ecuador antes de que se inicie la introducción de la vacuna del neumococo?
De acuerdo con un estudio que hicimos en 2008 y 2009 determinamos la prevalencia de 22,5% de menores de cinco años con alguna enfermedad neumocócica. Este es un índice muy alto comparable con países que tienen de 20% a un 40% de este problema.
¿Países como cuáles?
Son en general naciones que todavía no han introducido la vacuna. El medicamento se lo distribuye actualmente (de manera gratuita) en Estados Unidos, Canadá y, por supuesto, en nuestro país.
En torno al tratamiento de esta bacteria, ¿cómo se encuentra Ecuador en comparación a los demás países de la región?
Una cosa es la prevención y otra muy distinta es el tratamiento.
Para la prevención, estamos introduciendo este medicamento de manera universal, es decir, buscamos que llegue a todos.
Esto responde a los principios que tiene el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), que es la gratuidad y con esto estamos rompiendo brechas porque la vacuna únicamente se distribuía en los centros privados a un alto costo que, según dicen, variaba de 60 a 250 dólares.
El hecho de dar este medicamento a toda la población es algo maravilloso porque así no hay inequidad.
¿Es una forma de garantizar el acceso a la salud como un derecho?
Y al bien público. Esos son dos principios fundamentales. Hay que mirar a este tipo de vacunas como un bien público. Debemos cuidar, proteger y asistir al usuario con la calidad necesaria. El ciudadano tiene el derecho de acceder a esta vacuna.
¿Se requirió un presupuesto muy alto por parte del Estado para adquirir estas vacunas?
Se necesita una fuerte inversión económica que llega a 13 millones de dólares.
También contamos con cadenas de frío y hemos capacitado a todos los funcionarios del MSP que están involucrados en este proceso.
La vacunación es una inversión social, que no necesariamente debe medirse a nivel monetario.
La cadena de frío no es algo que obtuvimos de un momento a otro, sino que la hemos ampliado en el transcurso de dos años.
Lo mismo hicimos con la infraestructura de las unidades operativas y el Banco Nacional de Vacunas (ubicado en la avenida Ángel Ludeña y Pedro de Alvarado). Este último es un edificio con cuartos fríos.
Las vacunas las repartimos a los cuartos fríos regionales, provinciales y de área. Luego son llevadas a las unidades operativas.
¿Cuáles son las propiedades y bondades de las vacunas que se están utilizando?
Este medicamento es una proteína conjugada y contiene siete serotipos prevalentes que logran inmunidad real cuando se aplica los pacientes.
Cuando exista otra vacuna con 10, 13 ó 15 serotipos, nosotros la adquiriremos.
¿Cómo se realizó el proceso de contratación de estos medicamentos?
Todo el proceso se lo realizó a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Éste tiene un mecanismo de compra de vacunas esenciales, jeringas y otros insumos para los programas de vacunación de los Estados miembros e instituciones. Nosotros realizamos un pedido y nos enviaron la documentación del caso.
¿Cuántas vacunas se destinarán a la población a fin de erradicar esta bacteria en el territorio nacional?
En la primera adquisición obtuvimos 250.000 y están en camino otras 400.000 más. Decimos que siguen viniendo porque están contempladas en el programa regular.
Este no es un proceso que se erradica, porque no es viral, como el sarampión y la rubéola, sino que son dos virus que sí se los puede combatir.
Pese a que en el país ya no tenemos la circulación de estos virus se sigue vacunando, ya que de un momento a otro puede venir algún virus importado y reactivar los casos de estas enfermedades.
La vacuna del neumococo también tiene un valor agregado en vista de que beneficia a los niños y a toda la población porque empieza a existir menos circulación de la bacteria en el ambiente. Es lo que llamamos en el argot médico una vacunación de rebaño.
¿En qué provincias existen más casos de enfermedades neumocócicas?
Más casos siempre habrá en las provincias donde existe mayor población como Guayas y Pichincha, pero en todas las provincias hemos observado que hay unas tasas muy elevadas.
¿Qué otro tipo de programas de inmunizaciones tiene en carpeta el Ministerio del ramo?
El programa es muy completo. Los ecuatorianos tienen acceso a las vacunas necesarias y de calidad.
Nuestro esquema de vacunación del Programa Ampliado de Inmunización es uno de los más completos de América y del mundo entero, es únicamente comparable con las acciones de los países desarrollados.
Claro, nuestra labor siempre está sujeta a ser perfectible en el tiempo.











